Hoy estoy pensando en el tema de la medición, vista tanto desde la psicología, como de la gestión del Capital o Recurso Humano...
En este sentido, si bien "medir" es asignar un valor en determinada escala a algo que observamos, al verlo desde la psicología nos encontramos con que muchas de las cosas que tratamos de medir son intangibles... entonces, ¿cómo es que en Recursos Humanos tratamos de buscar una persona con dotes de líder, o proactivo, o con capacidad para trabajar bajo presión?... ¿Sería algo así como que Juan es un lider de 20 puntos mientras que Luis es de 1500? ¿ y entonces Juan es mejor o peor que Luis?.
Muchas de las cosas (por no decir todas) que la psicología ha estudiado desde sus inicios, son intangibles (y a veces ininteligibles) y de allí que surjan "los constructos", que pasan a ser una definición compartida por un grupo de gente y que se acepta como válida para ese grupo. Entonces, al definir algo como el liderazgo, la orientación a la excelencia, la proactividad, la inteligencia, o cualquier otra cosa, comenzamos por mirarla en términos de conducta (que es lo realmente observable), y en función de ello construimos la escala de medida (la "bara") con las que seran comparados los objetos de medición.
Es así como un concepto abstracto como "inteligencia" se traduce en cosas observables como: tiempo que tarda alguien en dar una respuesta, capacidad para resolver un problema determinado, adaptación a un entorno cambiante, habilidad para aprender, capacidad para relacionarse con las personas, en fin, una serie de "sub constructos" (por así decirlo), que poco a poco se van reduciendo a algo que sí puedo ver y medir, sea contándo (frecuencia de aparición), o simplemente por que aparece o no (presencia Vs ausencia). Y una vez obtenido un valor, puedo darles un criterio ordinal (esto vale más que aquello), o realizar operaciones con ellos.
Es así como se crean las pruebas y escalas de medición en la psicología, las cuales arrojan un valor numérico que por sí solo no significa nada, a menos que se vea dentro del contexto, el cual incluye: la definición de lo que se mide, las condiciones tomadas en cuenta, la población a la que aplica y si con qué se compara el resultado para determinar su aplicabilidad, originando lo que se llaman Baremos o Normas, que son la escalas de comparación de un determinado resultado con respecto a otros tomados en las mismas condiciones y características... es así como puedo decir que Andrea sería mas inteligente que María, porque obtuvo (ojo, no digo tiene, pues estas medidas son válidas solo en un momento y contexto determinado, por lo que son relativas) un CI de 116, mientras que María solo alcanzó a responder "x" preguntas y obtuvo un CI de 100 en la prueba de inteligencia de "XCVBMMLJ".
Entonces, los baremos me permiten comparar los resultados de un sujeto en relación con otros que comparten alguna característica similar, como la edad, el género, el grado académico, el país de residencia, etc., adquiriendo vital importancia la estandarización, que viene a ser la definición específica y rigurosa del contexto en el que el resultado de esa prueba psicológica es veráz.
Tomando todo esto en cuenta, vemos entonces como la medición en sí tendrá limitaciones, siendo requerido establecer el "entorno de significancia" o el contexto común en que dicha medición será aceptable.
domingo, 7 de marzo de 2010
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